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¿Cómo nace SILENCIO & MATERNIDAD?

Inicié mi cuenta @silencioymaternidad en octubre de 2024, en pleno posparto, entre el punto y la teta. Sí, así comenzó mi nueva identidad. Porque la maternidad te invita a morir (no literalmente, pero sí despide una identidad que una vez te definió).

Y en ese umbral entre lo que dejé atrás y lo que empieza a surgir, comenzó mi transformación. Así, entre notas escritas a mano, fui dando forma a ideas y creando proyectos que brotaban a un ritmo tan rápido como mi propio cambio vital y, al mismo tiempo, dejándome habitar por la pausa y el silencio que me regalaba la lactancia materna.

SILENCIO & MATERNIDAD nace de la desobediencia.
Sí, has leído bien. Porque hoy elegir maternar con presencia es un acto revolucionario en un mundo acelerado, exigente y desconectado. Parar, escuchar el cuerpo y confiar en la propia intuición es romper el guión.

Hoy podemos elegir si queremos ser madres o no, más allá de nuestra biología. Pero cuando la maternidad llega, necesita gestarse desde un sí auténtico, sentido y encarnado. No desde el “porque toca”. No desde el “porque siempre se ha hecho así”.

La maternidad no empieza con el nacimiento. Empieza mucho antes. Empieza cuando una mujer se conoce, se reconcilia con su historia, habita su cuerpo y comprende su propia BIO. Porque lo que no se revisa, se repite.

Maternar con presencia nos recuerda que toda vida merece cuidado y respeto. También la de las madres. Pero en un sistema patriarcal, productivo y cada vez más tecnológico, la maternidad oscila entre el rechazo y la idealización. Se prioriza lo rápido. Lo sofisticado. Y olvidamos lo esencial: lo humano.

Para acompañar de verdad necesitamos Silencio. Descanso. Sueño reparador. Alimentación que nutra. Presencia plena. Sanar heridas. Priorizar. ¿Y cuándo esto no es posible en el día a día? ¿Qué aparece? La culpa. No la tuya. La estructural.

La crianza consciente, mal entendida, puede convertirse en una nueva forma de autoexigencia. En una carga más. En una sensación constante de insuficiencia. Y el precio es alto: la desconexión de nuestra escucha interior.

Seamos claras: una maternidad conectada no produce beneficios al mercado, pero sí construye humanidad. Y eso importa. El problema no es la consciencia, sino desde dónde y cómo acompañamos.

Para que los cuidados en la crianza sean sostenibles y reales, se necesita comunidad: corresponsabilidad, conciliación y salud familiar. Cuando una madre se siente sostenida, respetada y libre, el cuidado deja de ser un ideal inalcanzable y se convierte en algo vivo, que fluye y se comparte.

Elegir cuidar, desde fuera, puede parecer ausencia.

Pero en realidad es presencia.
Presencia en lo que sostiene la vida.
Presencia en una misma.

¿Qué es SILENCIO & MATERNIDAD?

El ritmo que une introspección y creatividad para ser madre desde ti.

Silencio

El silencio es refugio. Un espacio íntimo donde puedo escucharme de verdad. Es pausa, inspiración, como la inhalación de una respiración profunda.

La calma y la conexión íntima conmigo misma sanó el vacío interior de la mujer que fui para transitar una nueva identidad más libre y en coherencia. 

Es mi lado yin: suave, intuitivo, fluido. Ese que me recuerda que no debo ser lo que mi mente se cree, que puedo soltar, liberarme y simplemente estar.

Maternidad

Es mi exhalación: una experiencia que moviliza impulso, fuerza y entrega. Una potencia creadora que activa el hacer, la presencia y la responsabilidad.

También es un nueva forma de mirarte, reconocerte y de aprender otras maneras de observarte en el día a día.

La creatividad no vive solo en el arte, sino en cómo te cuidas, crías, resuelves un conflicto, trabajas o transformas una herida. Para mí ser creativa es la capacidad de dar forma a tu verdad en el mundo. A veces incómoda, lenta o caótica, pero cuando aparece… se siente viva.

Es mi lado yang: la capacidad de sostener, proteger y avanzar con confianza y seguridad.

 

 

UN MANTRA…

Un mantra personal que lo resume todo: “Sin baños de silencio, no maternas en libertad

Hay un silencio que hiere y nos desconecta por miedo, pero hay otro que sana y nos conecta con nuestro centro.

El silencio no es ausencia de algo. Es presencia de todo.

Desde ahí, maternas en libertad.

¿Cómo llegar a tu SILENCIO?

Desde la pausa y el trabajo personal surgen mis tres “A” preferidas, las que me conducen al silencio interior:

El autocoaching cuestiona creencias, favorece la escucha interna y activa tu voluntad de cambio.

El autocuidado te conecta con el sentir a través de prácticas de bienestar holístico.

El autoconocimiento aporta claridad, creatividad y expansión.

¿Cómo llegar a tu

SILENCIO?

Mireia Simó describe la importancia del silencio:

“Nuestra red neural necesita tiempos de silencio, pues el ruido genera ondas que llegan al oído como vibraciones, activando la amígdala y liberando hormonas como la adrenalina y el cortisol, lo que aumenta nuestro estrés.

En cambio, los momentos de silencio favorecen la generación de nuevas células en el hipocampo, relacionadas con la memoria, el aprendizaje y la regulación emocional. Estos espacios nos ayudan a ordenar el pensamiento y a dar sentido a la información que sentimos.”

 

Contacto

silencioymaternidad@gmail.com

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